Por qué conviene estar en los BRICS (y cómo llegamos)
Cuando asumió Lula, el 1° de enero último, el Presidente Alberto Fernández subrayó que Brasil es, para la Argentina, el primer socio estratégico, el mayor aliado y el más amigo de los países amigos. Y entonces entre académicos, políticos y diplomáticos surgió una pregunta: a la recíproca, ¿para Brasil también? Si contestaban los empresarios brasileños más ligados a la internacionalización financiera decían que no, que de ninguna manera, que la Argentina no importaba. Si respondían los empresarios del complejo automotriz la respuesta era más matizada. El complejo automotriz argentino no es su único socio pero la complementación sigue siendo crucial. En cambio si se elevaba la pregunta al Planalto, la Casa Rosada brasileña, o a Itamaraty, la Cancillería, la respuesta era inequívoca: sí, sin ninguna duda. Por lo pronto, Lula designó consejero personal para asuntos internacionales a su ex canciller Celso Amorim, un mercosurista fanático. El canciller es Mauro Vieira, que fue siete añ...